Es un estándar químico diseñado para mantener un valor de pH constante y estable en condiciones ácidas, utilizado principalmente en la calibración de medidores de pH en laboratorios, procesos industriales y aplicaciones como hidroponía o control de calidad. Está formulada comúnmente con ácido cítrico, sales y agentes reguladores que aseguran su precisión (±0.01–0.02 unidades de pH), y suele estar trazada a estándares internacionales como el NIST o PTB, con certificado de análisis que garantiza su confiabilidad. Se presenta en diferentes formatos (líquido listo para usar o sobres) y puede incluir colorantes para facilitar su identificación.
Calibración de pH-metros y electrodos.
Ensayos bioquímicos y enzimáticos que requieren condiciones ácidas.
Análisis químico y titulaciones en pH bajo.
Control de calidad en alimentos ácidos (jugos, vinagres, fermentados).
Pruebas medioambientales en agua y suelos con pH ácido.
Procesos industriales y reacciones químicas que necesitan mantener un pH ácido estable.









