Es un estándar químico preparado con KCl de alta pureza disuelto en agua desionizada, formulado a concentraciones específicas que garantizan una conductividad eléctrica conocida y estable, trazada a estándares internacionales como el NIST. Se emplea principalmente en la calibración y verificación de medidores de conductividad, asegurando mediciones precisas y reproducibles en laboratorios e industrias.
Solución de relleno para electrodos de pH (mantiene conductividad y estabilidad del potencial).
Mantenimiento del puente salino en electroquímica y potenciometría.
Control de la fuerza iónica en ensayos químicos y bioquímicos.
Preparación de soluciones patrón y reactivos donde se requiere un electrolito estable.
Uso en laboratorios para evitar la contaminación o deshidratación del electrodo durante el almacenamiento.









